"Bonita sonrisa, bonitos ojos y algo más que no sé que es, pero es lo único que importa."
— JR

Hoy es martes y me siento como en uno de esos lunes en los que pienso que es martes. Había demasiado hastío en el ambiente, un poco de frío caluroso y un viejo recuerdo que se esbozaba conforme pasaban las horas. Los minutos corrían deprisa con galantería y no con descortesía. Corrían como nunca, como si el tiempo estuviera consciente de que horas después se detendría para siempre. Las mejores eternidades son aquellas que caben en cinco minutos.

El reloj marcaba las dos, el calor era frío y un  viejo anhelo se esbozaba pisada a pisada. Lo que anteriormente me habría llevado 20 pisadas, me llevo sólo 2 pasos y media zancada. El calor se ponía más frío y el anhelo más tibio. La espera, desesperada de esperar, encendió un cigarrillo; reloj de los que acostumbran a andar sin reloj.

Una mano fría me toco la cara en un fallido intento de cubrir mis ojos. Era la misma de antes, las mismas imperfecciones perfectamente ubicadas, los mismos ojos, la misma sonrisa (sobre todo la misma sonrisa). Estaba allí, jugando al escondite detrás del barandal, bajo la sombra de un cirro travieso y oscuro. Cruzado el muro de hierro acercó su mejilla y yo acerqué la mía.

HOLA Y ADIÓS

Lo que siguió, bien podría resumirse en una pequeña letanía: Sol, silencio, pregunta y respuesta, deseo, pretexto, excusa de excusa, nostalgia, futuro, todo de todo, nada de nada, nada de todo, todo de nada, boca, sonrisa, ojo, pupila, verbo confeso, me gustas, te gusto, hora de irse, triunfante vencido.

HOLA Y ADIÓS

[1]

Hela aquí tan sonriente, pero ahora su sonrisa no me sirve. Aquel gesto tierno y sensible, plagado de imperfecciones sutilmente adecuadas no me sirve, ya no. Lo que ahora ambiciono es hacer de mis labios sus labios y que por reciprocidad, sus labios se vuelvan mis labios… Dejarnos llevar por aquel preludio previamente anunciado, olvidarnos del presto y ya despojados de todo, caer en la redundancia del momento, arrojarnos de lleno al silencio. Sólo y solamente para que después nos digamos adiós.

Jorge Murillo

"No creo en finales felices, la vida sólo es la muerte que se muere por morir."
— JR
"¿De qué le sirve al hombre ser un semental asentimental?"
— Revlies

Bastante ya se ha escrito de las sonrisas. Las hay serias, de ocasión y de respuesta, de Sol y de Luna, las hay contagiosas: sonrisas cosquilla, sonrisas cebolla. Pero sobre toda sonrisa, está la tuya. Está la tuya que no es sólo sonrisa, que no es gesto sino pupila y boca, nariz y garganta y es que la tienes tan adherida que sería imposible describirte sin ella. Pero no sólo está la tuya, pues por debajo está la mía que ríe cuando sonríes, reflejo maltrecho y desfigurado que si bien forma parte de la sonrisa precedente no logra continuarla. Es tu sonrisa mi ventura y mi fortuna, mi pedacito de cielo de 7 colores. Es por tu sonrisa que nace la mía. Es tu sonrisa anulación de sonrisas, creación de sonrisas, “challenge and response”. Cuando sonríes, cuando sonríes.   

Jorge Murillo